5 Diciembre 2019
Cocinando

En el CIFE de Fuenlabrada hay un misterio. Quien camina por sus pasillos, de paso hacia las aulas y despachos, siente una irresistible atracción hacia el laboratorio de ayudante de cocina. La boca se les hace agua. 

Y es que en un solo mes de formación, desde que aprendieron a “cortar harina”, técnica fundamental para el manejo de los cuchillos y a sazonar, los avances del curso de ayudante de cocina, alumnos y a alumnas no han dejado de aprender.

Cocinar salsa de tomate, un delicioso risotto o una paella de verduras ya no esconde secretos para la segunda promoción del proyecto MILMA. Hacen las delicias olfativas del centro.

Alumnos y alumnas siguen con ilusión e interés las instrucciones de David Turón, el profesor. Saben que merece la pena, la diferencia es poder o no repetir el plato, como práctica primero, en sus propias casas y más tarde en los restaurantes donde aspiran a trabajar.

Quienes visitan desde octubre por el CIFE, lo hacen ahora con el deseo de ser algún día invitados al festín.