28 Abril 2020
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Con la pandemia provocada por el COVID-19 amenazando con paralizar absolutamente todo, iniciar el Laboratorio de Formación de Diseño y Programación Web parecía poco menos que una quimera. Sin embargo, la tecnología y, sobre todo, la profesionalidad de sus responsables han permitido poner en marcha un “camino con destino hacia el crecimiento profesional y personal que recorreremos en equipo”, en palabras de Montse.

El desarrollo de la formación adaptada al entorno online ha sido bien recibida por los alumnos que, uno a uno, manifiestan las nuevas posibilidades creadas en este nuevo entorno. “Quisiera agradecer la iniciativa de llevar a cabo esta formación en remoto, una muestra de nuestra capacidad para adaptarnos a los cambios que se presentan y de dar una respuesta a las nuevas necesidades que surgen en todos los ámbitos de nuestra vida: relaciones, estudios, trabajo, negocios, etc.. Reinventando la forma en que hacemos las cosas para llegar a más personas”, explica Azucena.

Opinión compartida por Agustín, para quien “ha sido un acierto empezar el curso en remoto porque, además de superar algunos miedos, me está viniendo genial para fortalecer mi rutina diaria durante la cuarentena y para afrontar nuevos retos desde una perspectiva diferente”. O por Javier, quien asegura que “a pesar de lo que está pasando actualmente estoy muy contento con la formación ya que, al poder hacerla online, conseguimos no perder el tiempo y es posible continuar aprendiendo. También quiero agradecer a Ana y Amaya el esfuerzo y las ganas que están poniendo para que esto salga adelante”.

En similares términos se expresan otros integrantes de la formación, donde la opinión generalizada es la mezcla contrapuesta de la situación provocada por la pandemia y la ilusión generada por la iniciativa de recrear los contenidos a través de clases online. “Cuando recibí la llamada de Ana Lomillo diciéndome que empezábamos el laboratorio en remoto, me pareció una idea genial, ya que estaba convencida que esta oportunidad se había ido al garete por culpa del COVID-19. Tuve una mezcla de emociones, miedos e inseguridades, ya que era la primera vez que tendría que trabajar en remoto y no tenia muy claro que esperar. Después de una semana trabajando con Ana, Amaya y mis compañeros, puedo decir que estoy encantada. Me ha resultado fácil adaptarme y creo que está siendo muy productivo. Me alegro de que esta mala situación esté dando respuestas tan creativas y divertidas. Me apuntaría mil veces”, explica Yolanda.

Opinión compartida por Valentina: “Hemos tenido suerte de que nuestra formación se pueda hacer en remoto, pero hemos tenido aún más suerte de tener a Ana y Amaya que, además de que nos motivan mucho constantemente,  se han esforzado y siguen esforzándose día a día para que las clases se puedan impartir sin ningún problema. Así que quiero agradecer principalmente a ellas y a todas las personas involucradas que hayan logrado que, a pesar de las circunstancias que estamos viviendo, el curso se haya podido adaptar de una manera tan eficiente a el entorno digital. Además, de que, gracias a que el curso se hace en remoto, obtenemos una experiencia muy cercana a lo que es el teletrabajo, que es algo que, poco a poco, va ganando más fuerza en el entorno laboral por lo tanto es importante conocerlo”.

Y también por Daniel, quien explica que “la sorpresa fue mayúscula, ya que recién empezada la cuarentena recibí la llamada de Ana Lomillo, para confirmar que estaba seleccionado y además estaban tratando de que saliera adelante el laboratorio en remoto. No recuerdo un curso o formación en los años que me llevo educando como Desarrollador Web en el que haya visto y sentido tanta implicación por parte de los organizadores para que todo salga bien. Ya daba por sentado que todo se había echado a perder por el COVID-19 y, antes de que me diera cuenta, estaba frente a mi ordenador en una clase en remoto, haciéndolo con una normalidad y nivel de recursos equiparables a formaciones conocidas en plataformas online de pago. No imagino cómo ha debido ser el esfuerzo titánico, los sacrificios y el aval que se pidió para poder llevar a cabo el laboratorio, pero solo puedo daros las gracias. Gracias de corazón a los profesores y a los organizadores de Milma y Aeioros, que nos han permitido en tiempo récord empezar con nuestra formación para el empleo y que han batallado contra todo pronóstico. La adaptación que requiere un curso de físico a remoto es algo que quien sepa y aprecie un mínimo lo que conlleva cambiar todo un itinerario y programa de estudios, sabrá que las personas implicadas para realizarlo son ante todo unos profesionales integrales de pies a cabeza, implicados y diligentes en su trabajo”.

Situaciones como la actual también pueden ser vistas como momentos de oportunidad y superación. En esa línea, se expresan María o Iván. Para la primera, “ha sido todo un reto empezar la formación de manera online; un reto que, al pasar los días, considero superado. Gracias a Ana y Amaya por su tiempo y paciencia; por la motivación y los conocimientos que comparten. Seguro que hay todo un equipo detrás, que hasta ahora no conocemos. A todos ellos, vaya también nuestro agradecimiento. Está siendo una experiencia tal vez forzada en sus formas, pero maravillosa”. Mientras que Iván agradece “mucho esta oportunidad brindada a mi desarrollo personal y profesional y a conocer a tanta gente interesante en este grupo”.

Sin olvidar lo que puede significar acceder a una formación de este tipo en un momento de cambio como el actual. Quizás el mejor ejemplo de ello sea Jonathan, profesional de la metalurgia a quien un accidente le ha obligado a reinventarse: “Pensaba que esta pandemia no solo se iba a llevar a muchos seres queridos, sino también algunas de mis ilusiones como aprender y comenzar a ser un buen programador web. Proyecto Milma luchó para que esto saliera adelante, y no solo lo ha conseguido, sino que, además, estamos especialmente motivados por el gran esfuerzo y esperanzas que han puesto en nosotros y que, sin duda, se lo vamos a devolver dando todo lo que podamos. Así que les daría millones de gracias porque se lo merecen y demuestran ser unas personas súper profesionales y que realmente se preocupan por la gente, por quienes tenemos sueños o por quienes simplemente necesitan esto para poder tener más salida laboral”.